ueva tecnología de purificación del aire lista para el despegue
UNA NUEVA tecnología británica capaz de eliminar todos los virus y bacterias suspendidos en la atmósfera presagia unos nuevos niveles de limpieza en el aire a bordo de los aviones de pasajeros y carga del mundo.
El nuevo sistema activo de tratamiento del aire, denominado AirManager, creado originalmente por Quest International UK para su uso en centros de salud, está siendo adaptado por el grupo aeroespacial BAE Systems para su empleo en la aviación.
Ya ha superado las pruebas a las que se ha sometido en los sistemas de aire de cabina y cubierta de vuelo de ocho jets comerciales Avro RJ y BAE 146, y se están realizando nuevas pruebas con aviones Boeing 757.
El director de operaciones del negocio aeronáutico regional de BAE, Sean McGovern, declaraba: "En una época en que la transmisión de infecciones en los aviones constituye un creciente motivo preocupación, cuestión que se suma al debate acerca de la calidad del aire a bordo de los mismos, queremos poner una tecnología de referencia a disposición de las compañías aéreas del mundo para que puedan abordar el máximo número de problemas relacionados con la calidad del aire de cabina. Nuestro método combinado ha logrado subir el listón a nuevas alturas".
El sistema patentado AirManager, inventado por el director de Quest, David Hallam, emplea la tecnología de campo encapsulado (CCFT, por sus siglas inglesas), un campo eléctrico contenido y seguro que elimina los malos olores y destruye los patógenos, contaminantes y toxinas suspendidos en la atmósfera.
En lenguaje sencillo, el sistema consta de una bobina de alto voltaje contenida en un tubo de cristal que, cuando se activa, genera un campo de plasma dentro de una cámara Faraday a través de la cual pasa el aire de cabina. Los filtros electrostáticos atrapan las partículas y la corriente de aire existente pasa a través del campo de plasma, que a su vez desnaturaliza los malos olores y los virus.
Hallam lo explicaba: "La principal ventaja de esta tecnología consiste en su capacidad para destruir rápidamente una gama muy amplia de contaminantes. Alcanza una tasa de destrucción en un solo pase del 99,999% de los riesgos biológicos y elimina las partículas de hasta menos de 0,1 micrones, lo que equivale a una única partícula de humo de tabaco. Nuestro sistema ofrece una reducción de los contaminantes suspendidos en la atmósfera mucho mayor que la lograda por los filtros convencionales de aire de partículas de alta eficacia (HEPA), de funcionamiento pasivo".
El avance en la gestión de la calidad del aire se deriva de la labor investigadora de Quest en plasmas no-térmicos a finales de los noventa, la cual reveló que esta forma de energía se podría aprovechar y adaptar fácilmente para crear un método muy eficaz de esterilización del aire. La primera aplicación comercial tuvo lugar en residencias de ancianos para la eliminación de olores indeseables.
De aquí se pasó a su empleo más generalizado en la protección de pacientes en situación de peligro por gérmenes dañinos y riesgos biológicos, como el C. difficile y la "superbacteria" Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM), la protección de laboratorios de análisis de alimentos contra la contaminación cruzada de las muestras, en aplicaciones médicas para proteger a los pacientes de contaminantes suspendidos en la atmósfera, y en la solución de los problemas causados por compuestos orgánicos volátiles en fábricas de productos farmacéuticos, tintas y disolventes.
Actualmente, la tecnología se emplea de forma generalizada en el sector sanitario a través de unos cinco mil sistemas que procuran aire limpio a hospitales, guarderías y centros veterinarios de cuarentena. Quest confiaba desde hacía mucho tiempo en que AirManager encontraría la solución a las críticas y dudas en torno a la calidad del aire producido en los aviones.
Entre estas preocupaciones podemos citar una mayor conciencia de la transmisión de infecciones a bordo y el interés despertado en los medios sobre la posibilidad de que se circulara de nuevo el aire de cabina para ahorrar en combustible a expensas de la calidad del aire de los pasajeros.
Como consecuencia, hace cinco años se contrataron los servicios de BAE Systems para que pusiera en marcha un amplio programa de investigación científica que evaluara las posibilidades de la tecnología CCFT en el campo de la aviación.
Un portavoz de BAE declaraba: "En la investigación se realizaron pruebas en aceites pirolizados, líquidos hidráulicos y descongelantes con unos resultados impresionantes en el laboratorio. El estudio concluyó que la tecnología CCFT tenía un gran potencial en el campo aeroespacial. Ahora que se está instalando en los aviones 146/RJ y Boeing 757, el sistema marca un nuevo nivel en la calidad del aire de cabina y esperamos que se adopte de forma generalizada en muchos modelos de avión".
Cinco grandes compañías aéreas europeas han participado en instalaciones de prueba de la unidad de aire limpio en ocho jets comerciales BAE 146/Avro RJ, que cuenta ya con la certificación completa de la Agencia Europea de Seguridad Aérea para su uso en estos modelos de aeronave.
En vista del éxito experimentado, una aerolínea ha realizado un pedido para instalar el equipo en toda su flota de Avro RJ, que también se ha solicitado para su uso en jets ejecutivos BAE 146. El sistema se ha adaptado para poder usarlo a bordo de los jets comerciales Boeing 757, y las pruebas realizadas sobre estos aviones se encuentran ya en una fase avanzada.
Las pruebas también han demostrado que AirManager abre la posibilidad de que se ahorre en combustible, ya que permite que el aire acondicionado del avión funcione más eficazmente. Se estima que estos ahorros cubrirán como mínimo el coste de compra del sistema en sólo un año. La instalación de la unidad compacta también resulta sencilla y se puede realizar durante las labores nocturnas de mantenimiento de la aerolínea (www.airmanager.com/).
El interés que ha despertado la promesa de una mejora en la calidad del aire de cabina y en unos viajes más sanos a bordo de aparatos que, por primera vez, no tendrán ese conocido "olor a avión" ha llevado a que BAE Systems se convierta en distribuidor autorizado de las ventas de AirManager a compañías aéreas durante los próximos cinco años (www.baesystems.co.uk/).
Tras la certificación del sistema para su uso en aviones 146/RJ y Boeing 757, es probable que se solicite la autorización para su uso en otros modelos de avión, como los jets Airbus A320 y Boeing 737.



































